EVITEMOS QUE EL COVID-19 DAÑE AL CLUB

Vivimos épocas tristes, transitamos un camino duro lleno de obstáculos, padecemos desde nuestros hogares un cambio de hábito obligatorio producto de un virus que ha traspasado todas la fronteras y calado hondo en cada hogar y cada familia. Hemos perdido el contacto personal con familiares y amigos, y no sabemos ciertamente cuando finalizará todo esto. Acertadamente hemos optado por privilegiar la salud, por encima de todo, nos hemos propuesto evitar la propagación de este mal, nuestras metas personales hoy se transformaron en lograr que esta enfermedad cause el menor daño posible.
En este contexto les quiero hablar de alguien al que sin ser una persona física el virus le ha pegado fuerte, y que afortunadamente no necesita de una cama, una terapia intensiva o un respirador para salvarse y mantenerse con vida EL CLUB. Ese lugar que permite que todos nosotros podamos transitar nuestra vida de relación en forma sana y digna, ese lugar que aleja a nuestros hijos de la tentaciones que ofrece la calle, ese lugar que educa, que enseña y que incorpora valores. Ese lugar que permitió en la pandemia que más de 140 abuelos pudieran recibir la vacuna contra la gripe, ese lugar que prepara sus instalaciones y ofrece sus camas para albergar a aquellas personas que puedan resultar contagiadas con el virus.
A ese lugar que, precisamente no necesita de un médico ni de una vacuna sanadora, lo podemos salvar entre todos, simplemente con su colaboración, su gesto solidario, su ayuda, su compromiso. Como todos saben nuestra institución abre sus puertas todos los días del año, es decir para poder subsistir y brindar servicios equilibradamente necesita mantener sus actividades de enero a diciembre. Hace más de un mes con motivo de la pandemia y antes del anuncio presidencial optó por suspender su actividades para proteger a cada uno de los socios y deportistas, y a partir de las distintas medidas que son de su conocimiento se vio privado de recaudar la cuota social y cuota deportiva que le permite vivir y cumplir en tiempo y forma con sus obligaciones.
Por ello, y solo por ello, nos permitimos solicitarles que mientras nos encontremos imposibilitados a volver a la vida normal LOS SOCIOS sigan pagando la cuota social más allá que no puedan hacer deportes o no puedan ir a la cancha. A los PADRES DE DEPORTISTAS que dentro de sus posibilidades sostengan el pago de la cuota deportiva más allá que sus hijos no puedan asistir a las instalaciones, para ello en algunos casos los profes siguen manteniendo contacto en cada grupo y les han enviado actividades en forma virtual para poder transitar este duro momento. A los SOCIOS PATRIMONIALES Y VITALICIOS ver la posibilidad que nos ayuden en forma extraordinaria con el pago de la cuota como si resultaran ser activos, ustedes saben que en estos momentos hay que cantar el presente. A los cientos de SIMPATIZANTES, COLABORADORES Y ALLEGADOS al club que no son socios que se acerquen a ayudarnos dentro sus posibilidades, les aseguro que vale la pena la causa, es importante mantenernos de pie.
Para ello le informo que nuestra secretaría se encuentra abierta de lunes a viernes de 8:00 a 12:00 y de 15:00 a 18:00 hs (se encuentra exceptuada porque atiende los servicios de una mutual de salud), asimismo pueden llamarnos al 488390 o al 15431158 por cualquier inquietud y si desean transferir el importe de la cuota social, o deportiva o efectuar alguna ayuda o donación la cuenta del club (Cuenta Corriente Nº 050444/1 del Banco Provincia de Buenos Aires, CBU 0140394501657005044417, CUIT 30-57809360-1).
Solo le pedimos que no nos abandone en esta cruzada, no permitamos que este virus también dañe la salud de la institución, muchas gracias por su comprensión.
Comisión Directiva Club Defensores

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